lunes, 24 de noviembre de 2008

Yo, que tanto huyo de esto...

Hace unos días escribí esto, mientras esperaba sentada en una escalera solitaria, recuperándome de un susto mortal.

Por lo regular escribo mientras espero... supongo que de eso se trata...

Yo insisto en que nada más es una lista, alguien me dijo que era un poema... podría hacer un test al respecto, sería divertido.

Por lo pronto, hay que alimentar el ya robusto ciberespacio.

Ahí está:



Desmayarse al ver una mancha de Rorschach.
Tener más de un alter ego.
Morderse las uñas.

Arrancarse,
uno a uno,
los cabellos.

El temor exacerbado.

Una preocupación,
demasiado intensa,
por el sexo.

Soñar con abducciones.

Saber que demasiada azúcar
no está recomendada
para los hiperactivos y
confiar ciegamente
en el lorazepam.

Odiar las flores,
nada más,
porque el polen te hace estornudar.

Pensar que pensar
sólo conduce
a la infelicidad.
Leer a Sartre,
Saramago, Borges,
Nietzsche, Homero
y después

después
-again-
el temor,
la locura
y la muerte.

Y...

voilà!





Nota: No tiene título, je!

3 comentarios:

Marcelo dijo...

Sí, algo que decir:
Y si esperas mientras escribes? (me gustó cuando dices que escribes...)
Coincido en la mayoría de lo que dice tu lista
Tu lista es poética.
No te preocupes si es un poema o una lista, preocupate si es bello, y lo es.

Andrés dijo...

Hey! qué buen texto, che... "Pensar conduce sólo a la infelicidad" y después leer, siempre leer.
Saludos

Román Scattini dijo...

Soy román Scattini, de Paraná, Argentina.. Me gustó mucho tu escrito. Quizás es verdad que escribir es esperar, pero vos decís que te recuperabas de un susto mortal. Quizás escribir es sobrevivir. perdurar. Sostenerse en el tiempo. Ordenarnos para vivir mejor. Y pedirle a otros que nos ayuden a vivir con ellos. Un beso